Los actuales bioplásticos a base de maíz son una buena alternativa a los plásticos a base de petróleo, pero tienen el inconveniente de que no toleran el calor, por lo que no se pueden utilizar en la industria alimentaria como envases para productos calientes.
Para solventar este punto débil de los bioplásticos a base de maíz, los científicos del Servicio de Investigación Agraria de EEUU (ARS) están desarrollando un producto llamado modificador de la temperatura de la desviación del calor que se puede mezclar con el PLA para aumentar su tolerancia al calor.
El modificador es más un 90% a base de maíz y es completamente biodegradable. Actualmente, no hay modificadores de este tipo comercialmente disponibles para mezclar con el PLA, por lo que los investigadores están solicitando una patente sobre la invención.
* Para más información: www.ars.usda.gov















